El papel de embalaje debe almacenarse en un entorno seco,{0}}a prueba de humedad, altas-temperaturas-, moho-y fuego-. El entorno de almacenamiento debe controlarse con una temperatura entre 10 y 30 grados y una humedad relativa entre 40% y 60%, y debe estar elevado del suelo, lejos de paredes y fuentes de fuego.
Para garantizar las propiedades físicas y el rendimiento del papel de embalaje, se deben observar las siguientes condiciones clave durante el almacenamiento:
Control de la humedad y la temperatura ambiente: el papel de embalaje tiene una fuerte hidrofilicidad y absorbe fácilmente la humedad del aire, lo que provoca deformación, moho o disminución de la resistencia. Se recomienda controlar la humedad relativa del entorno de almacenamiento al 40%-60% y la temperatura entre 10 y 30 grados. Durante la temporada de lluvias o en ambientes de alta humedad, se pueden utilizar deshumidificadores, desecantes o equipos deshumidificadores para evitar problemas de deformación como "bordes arrugados" en el papel.
Almacenamiento a prueba de humedad-y-a prueba de humedad: cuando apile papel, utilice traviesas para elevarlo, al menos a 25 mm del suelo, y no lo coloque contra las paredes. Dejar espacios entre palets para facilitar la ventilación. Las hojas de papel no utilizadas después de abrirlas deben sellarse rápidamente con una película estirable para minimizar el contacto con el aire húmedo.
Mantener alejado del fuego y de las altas temperaturas. El papel tiene un punto de ignición bajo y debe almacenarse lejos de llamas abiertas, calentadores, rejillas de aire acondicionado y luz solar directa para evitar que se vuelva quebradizo, envejezca o represente un riesgo de incendio.
Estandarice el apilamiento y utilice el principio de primero-en entrar, primero-salir (FIFO). La altura de apilamiento no debe ser demasiado alta (idealmente no más de 2 metros) para evitar la deformación de la capa inferior de papel. Siga el principio FIFO para evitar la decoloración, la resistencia reducida o el crecimiento de moho debido al almacenamiento prolongado.
Evite la reutilización y la contaminación. Especialmente en el caso de los envases de cartón para alimentos, se debe evitar la reutilización para evitar el crecimiento bacteriano y la seguridad alimentaria. Además, no se deben almacenar en el almacén sal, fertilizantes, aceites y otras sustancias higroscópicas o volátiles para evitar la contaminación o absorción de humedad del papel.


